Sostenibilidad y economía circular se consolidan como los nuevos indicadores de rentabilidad para la industria venezolana
El panorama industrial en Venezuela está experimentando una transición donde la gestión ambiental ha dejado de ser una acción de beneficencia para convertirse en una estrategia de optimización de costos. Esta fue la premisa central de la Master Class realizada este 26 de febrero de 2026, para comunicadores de la fuente económica, organizada por Conindustria en alianza con la Unión Europea y el programa AL-INVEST Verde; donde se analizó cómo la circularidad está redefiniendo la competitividad en el mercado local.
La apertura del encuentro estuvo a cargo de Cecilia Castillo, presidenta ejecutiva de Conindustria, quien contextualizó el momento que atraviesa el sector manufacturero nacional. Castillo fue enfática al señalar que la industria ha mostrado signos de resiliencia frente a las dificultades macroeconómicas, pero que el crecimiento futuro depende de un cambio de paradigma.
_“La sostenibilidad ya no es opcional ni un lujo decorativo; es la única vía real para que nuestras empresas accedan a financiamiento internacional, mejoren su eficiencia operativa y ganen terreno en nichos de mercado regionales que hoy exigen criterios de circularidad. No es una obligación regulatoria externa, es una herramienta de competitividad”_ , subrayó Castillo.

El modelo circular como motor de ahorro operativo
Durante el encuentro, especialistas de diversas áreas coincidieron en que la narrativa económica actual exige que los periodistas e industriales hablen un mismo lenguaje: el de la eficiencia de recursos.
«El problema histórico de la conservación es que no hemos sabido hablar el lenguaje del capitalismo. La sostenibilidad, para que sea escalable, debe ser ante todo económicamente conveniente», destacó Isaac Vera, ingeniero y especialista en sostenibilidad.
Vera explicó que conceptos como la huella de carbono y el ecodiseño no son solo términos técnicos, sino herramientas de gestión.
_»Es un modelo basado en el principio de circularidad que gobierna la naturaleza. Al aplicarlo, las industrias no solo reducen su impacto, sino que logran una reducción real de costos, desde lo local hasta lo global»_ , afirmó el especialista.
Para complementar esta visión, Rafael Enrique Arias, gerente de Comunicación e Imagen de Conindustria, enfatizó que la clave para un periodismo económico de calidad está en revisar el balance de resultados de las empresas.

_»Si una empresa regala filtros de agua, eso es Responsabilidad Social; es una foto. Pero si la empresa cambia su proceso industrial para no agotar el acuífero de su zona, eso es Sostenibilidad; es un modelo de negocio»_ , explicó Arias.
Durante su intervención dejó una regla de oro para la fuente: «Si como periodista no estás seguro de si te venden ‘humo’ o sostenibilidad real, hay que mirar siempre los datos y su impacto en el estado de resultados».
El reto periodístico: Diagnosticar antes de informar
La jornada también abordó la complejidad de informar sobre temas ambientales en el contexto venezolano a través de la experticia de Reybert Carrillo, geógrafo y planificador ambiental, quien advirtió que el periodismo de fuente económica debe trascender la noticia inmediata para comprender los procesos de degradación que afectan la productividad y el entorno social.


