Obispo de la diócesis de Funchal ofrecerá misa en el Santuario de Fátima en honor a víctimas del terremoto
La eucaristía será oficiada por el Excelentísimo Reverendo obispo de la diócesis de Funchal Monseñor Nuno Brás Da Silva Martins el próximo 15 de agosto en los Altos Mirandinos
La Asociación Civil Amigos de Nuestra Señora de Fátima en los Altos Mirandinos y la parroquia La Natividad del Señor invitan a todos los feligreses a unirse en oración y compartir la fe en la sagrada misa que presidirá el Excelentísimo Reverendo obispo de la diócesis de Funchal Monseñor Nuno Brás Da Silva Martins, en su especial visita desde Madeira, Portugal.
Este encuentro litúrgico, que se celebrará el próximo 15 de agosto a las 6 de la tarde en las instalaciones del Santuario de Nuestra Señora de Fátima en Carrizal, tiene como motivo central una misa dedicada a Nossa Senhora do Monte. La ceremonia se ofrecerá en honra a todas las personas que perdieron la vida tras el terremoto el día 24 de junio que azotó Venezuela, una tragedia que ha dejado al país sumido en la tristeza y la desolación.
La llegada del obispo de Funchal representa un bálsamo de paz para una nación que ha sido una bendición para los portugueses, acogiéndolos históricamente con profundo amor a través de sus inmigrantes. En estos momentos de dificultad, la comunidad eclesiástica y la asociación civil reafirman que, guiados por el Espíritu Santo y unidos por la oración y el amor a Dios y la Virgen María, el pueblo venezolano encontrará las fuerzas para levantarse y salir adelante, acompañados por la solidaridad de países hermanos.
Una jornada que sin duda alguna se convierte en un momento idóneo para elevar plegarias al cielo por los caídos y por todos los que hoy luchan en medio de la incertidumbre y esperan el auxilio y el consuelo de Dios y la Virgen.
En tal sentido, los miembros de la asociación reiteran la invitación a toda la ciudadanía para este 15 de agosto, para recibir el mensaje de esperanza de la mano del obispo de Portugal en su visita solidaria a Venezuela, confortándo los corazones para llenarlos de una fe inquebrantable y dar sosiego en medio de la tribulación, siendo esta la mejor forma en que la comunidad portuguesa expresa su amor por el país y su gente.


