Usuarios denuncian irregularidades en el pago de remesas a través de Zoom
En las últimas tres semanas, la plataforma de servicios financieros Zoom, agente autorizado de Western Union en el país, ha quedado bajo la lupa pública tras una ola de denuncias que inundan las redes sociales. Ciudadanos de diversas regiones reportan trabas administrativas, escasez de divisas en efectivo y demoras injustificadas que afectan directamente el sustento de miles de familias que dependen del dinero enviado desde el extranjero.
Límites arbitrarios y falta de efectivo
Lo que debería ser una transacción fluida se ha convertido en un calvario para los beneficiarios. Según testimonios recolectados en sedes de los Altos Mirandinos, el Distrito Capital y Barinas, la empresa ha impuesto techos de entrega de divisas que varían arbitrariamente.
- Racionamiento de divisas: Usuarios señalan que en varias oficinas solo se están entregando montos de 60, 80 o un máximo de 100 dólares por persona, independientemente del monto total del envío.
- La crisis del «sencillo»: Una de las quejas más recurrentes y que genera mayor indignación es la exigencia de la empresa hacia los clientes: para poder retirar su dinero, se les exige tener cambio en dólares para completar las transacciones, trasladando la responsabilidad de la logística operativa al usuario final.
Semanas de espera por un servicio «inmediato»
La promesa de inmediatez de Western Union parece haberse desvanecido en las oficinas de Zoom. Se han reportado casos de beneficiarios que acumulan hasta tres semanas intentando cobrar sus remesas sin éxito.
«Nos dicen que no hay remesas disponibles o que el sistema no tiene fondos en moneda extranjera. Mi familia me envía el dinero en dólares para que yo lo reciba en dólares, pero aquí nos confunden con explicaciones poco convincentes sobre la escasez de billetes», afirmó un usuario afectado en una sede de Caracas.
Cuando los ciudadanos exigen respuestas, el personal de las agencias ofrece explicaciones técnicas que, lejos de aclarar el panorama, aumentan la incertidumbre. La suposición de los beneficiarios es clara: deben recibir la totalidad de sus transacciones en efectivo, tal como estipulan las condiciones del servicio internacional, y no de forma fraccionada o condicionada.
Exigencia de intervención gubernamental
Ante la proliferación de estas fallas que afectan el bolsillo de los venezolanos, los grupos de afectados han elevado un llamado urgente a las autoridades del Gobierno Nacional y a los entes reguladores del sector bancario y financiero.
Las exigencias principales incluyen:
- Monitoreo exhaustivo: Una inspección a las gestiones administrativas de Zoom para verificar el destino y manejo de las divisas destinadas a las remesas.
- Correctivos inmediatos: Garantizar que las sedes cuenten con el flujo de caja necesario para cubrir los pagos completos.
- Sanciones: De comprobarse la retención indebida o el condicionamiento del servicio, que se apliquen las medidas de ley correspondientes.
Hasta el momento, la empresa no ha emitido un comunicado oficial que explique de manera satisfactoria por qué se ha reducido la operatividad a un máximo de 60 dólares por persona ni por qué la red de agentes autorizados presenta este nivel de desabastecimiento de moneda extranjera.

