Cámara Inmobiliaria: Precios suben sin aumento de demanda
El mercado inmobiliario venezolano atraviesa un fenómeno de «precios inflados» que no corresponde a la realidad económica del país. Así lo advirtió Pablo González Travieso, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, al señalar que el reciente incremento de hasta un 30% en el valor del metro cuadrado es una respuesta emocional y no un cambio en las condiciones del mercado.
González explicó que, tras los eventos geopolíticos de inicios de año, se produjo un aumento en la «intención de búsqueda» que fue confundido con un alza en la demanda efectiva. Sin embargo, aclaró que el país sigue sumergido en un «mercado de compradores», donde la oferta supera por mucho a la capacidad de compra real.
Un mercado sin bases sólidas
Para el gremio inmobiliario, el ajuste de precios carece de racionalidad técnica debido a tres factores críticos que permanecen invariables:
- Inflación de tres dígitos: Que continúa erosionando el valor de la moneda.
- Brecha cambiaria: Un factor que golpea directamente el poder administrativo y de negociación.
- Ausencia de crédito hipotecario: El principal motor de cualquier mercado inmobiliario sano sigue inexistente en el país.
«No podemos decir que han cambiado las condiciones para tener un mercado de vendedores. En un mercado de compradores, el aumento de los niveles del valor del metro cuadrado no tiene justificación» , afirmó González, quien además señaló que no se vislumbran soluciones a estos problemas en el mediano plazo.
Liquidez en la punta de la pirámide
El presidente de la Cámara precisó que las operaciones registradas a principios de año fueron ejecutadas por un grupo muy reducido de ciudadanos con alta liquidez. «Lo que hubo fue un grupo pequeño de compradores en la punta de la pirámide que usaron sus ahorros ante la percepción de los hechos, pero esto no se traduce en una mejora generalizada de la demanda efectiva» , explicó durante una entrevista en Unión Radio.
La Cámara Inmobiliaria hace un llamado a la prudencia y a entender que, mientras no se recupere el financiamiento y se estabilicen las variables macroeconómicas, cualquier aumento de precios será meramente especulativo o circunstancial.

