Venezuela revela sus métodos “científicos” para asegurar un próspero Año Nuevo
Mientras el resto del mundo se conforma con resoluciones de gimnasio y dietas insípidas, Venezuela se prepara para despedir el año viejo con una serie de rituales que, si bien carecen de respaldo científico, garantizan una buena dosis de carcajadas y, quién sabe, ¡quizás también de fortuna! Si usted pensaba que la Navidad era solo luces y villancicos, prepárese para el espectáculo de la idiosincrasia venezolana.
Este año, como cada 31 de diciembre, millones de venezolanos se alistan para realizar actos de fe (y algo de gimnasia) con la esperanza de que el universo, o al menos un ángel despistado, les cumpla sus deseos más disparatados.
Los «Mandamientos» del 31 de Diciembre a la Venezolana:
- Las 12 Uvas de la Sabiduría (y el atragantamiento): A la medianoche, al ritmo de cada campanada, se deben engullir 12 uvas, cada una representando un deseo para el nuevo año. “Es una carrera contra el reloj y contra la asfixia”, comenta entre risas María Corina Pérez, una devota practicante. “Si logras tragarte las doce antes de la última campanada, no solo tendrás suerte, ¡sino que te habrás ganado el aplauso de tu familia por tu destreza bucal!”. Los menos afortunados terminan el año tosiendo, pero con la fe intacta.
- La Maleta de la Aventura (¡y el cardio nocturno!): Para asegurar un año repleto de viajes y nuevas experiencias, es imperativo que, justo después de las doce, uno agarre una maleta (vacía, claro está) y salga corriendo a darle una vuelta a la manzana. “No importa si estás en pijama o si tus vecinos piensan que estás huyendo de algo”, explica Juan Carlos Rodríguez, quien el año pasado dio tres vueltas y este año visitó el supermercado de la esquina. “Es la intención lo que cuenta… ¡y el ejercicio inesperado!”. Se rumorea que mientras más rápido corras, más lejos viajarás.
- La Ropa Interior Amarilla de la Abundancia (¡y el pudor!): Para atraer la buena suerte, el dinero y la prosperidad, la tradición dicta que la última prenda que te pongas antes de la medianoche debe ser una pieza de ropa interior de color amarillo brillante. “Es la garantía de que el año venidero no solo será próspero, sino también… ¡luminoso por dentro!”, bromea Ana Morales, quien tiene una colección de bragas amarillas para cada fin de año. La dificultad aumenta cuando uno intenta encontrar el tono exacto de amarillo que asegure una fortuna millonaria.
¿Funciona? ¡La ciencia dirá… o no!
Aunque no hay estudios que confirmen la efectividad de estos rituales, lo que sí está garantizado es un sinfín de anécdotas, risas y la inquebrantable esperanza de que el próximo año será mejor. En Venezuela, la fe se mezcla con el humor, y las tradiciones navideñas son la excusa perfecta para celebrar la vida con una sonrisa.
Así que, si este 31 de diciembre ve a alguien corriendo con una maleta o tosiendo uvas, no se preocupe. Es solo un venezolano preparándose para un año nuevo… ¡a su manera!

